miércoles, 15 de julio de 2015

Día a día

Impotencia, decisiones erróneas, poca paciencia, mal humor, estrés, ansiedad... esto me rodea. Esto soy yo. Esta es la parte de mi que daría todo por cambiar, y la que hace infeliz a los que me rodean. Es mi 'yo' malo. Es mi parte oscura. Es aquella que no ríe, que escucha música para llorar, que le gustan las heridas, que odia a todo el mundo, que no se quiere, que no tiene motivaciones... es la parte que sobra. Daría todo y nada por cambiar esa parte. Tener autocontrol y eliminar esa parte tan desagradable que me hace ser la mitad de quien soy. Y no, no soy bipolar. Conozco a alguien con esa enfermedad y no se juega con eso. Pero es la parte de mi que más odio, que arrancaría a pedazos, la que quemaría y tiraría por un acantilado con tal de que no vuelva. Y todos tenemos esa parte. Nadie es perfecto. Todos somos perfectamente imperfectos. Y esto no es un texto inventado con tal de atraer a gente, no. Esto es lo que siento y lo que soy; lo expreso. Y, me gustaría saber, ¿por qué no puedo cambiar algo que no me gusta de mí? ¿Es que puedo, pero no quiero? ¿Es que puedo, pero no tengo la fuerza de voluntad para hacerlo? ¿Es que alguien en alguna parte me controla? Demasiadas preguntas para tan pocas respuestas. No necesito un psicólogo que me haga mil preguntas para decirme algo que ya sé. Necesito un cambio. O eso creo yo. Pero, ¿cómo conseguirlo? Ah, sí, no tengo la respuesta. Tengo un vacío de respuestas. ¿Soy un fracaso? ¿Quién me lo dirá, el destino? No tengo talento, ¿quién lo dice, alguien con miles de seguidores? ¿Qué soy? O mejor dicho, ¿quién soy? Una persona, está claro. Pero, ¿qué me define? ¿Mi físico? ¿Mi mal humor? ¿Mi buen humor? No sé. Eso es lo que pasa cuando no tienes claro quién quieres ser, o quién eres, o a dónde quieres llegar y tienes un montón de buenas ideas en la cabeza y no pones ninguna a la práctica, incluso cuando significa hacerte a ti mismo una mejor persona. 



¡Hola a los que me leen! Sí, ha pasado tiempo desde mi última entrada. Bueno, la vida. Sí alguien está interesado en leer la historia que he empezado a escribir, aquí os dejo el link (https://www.wattpad.com/myworks/44629102-el-secreto-de-tom-stonem ). Por otro lado, mi instagram: https://instagram.com/blacktrochilidae/ UN SUPER BESO Y ESPERO QUE ESTÉIS BIEN.

domingo, 22 de febrero de 2015

I'll never forget you

Cuando el tiempo se lleva a alguien. Suena esa llamada y lees 'desconocido'. O bien piensas que es algún trabajador de una compañía telefónica que te quiere estropear el día, o bien te esperas lo peor. Ojalá hubiera sido la primera opción. Ver a la persona que más amas de tu vida llorar por la pérdida de alguien es casi peor que esa pérdida. Lágrimas vencidas empezaron a caer por nuestro rostro. La gente miraba con cara de desconcierto. "Vayámonos de aquí" dije. No podía soportarlo, quería gritarle al cielo que me devolviera su alma, pero no pude. Solamente salían ruidos extraños de mi boca, y lágrimas de mis ojos. Se acabó. O no. El sufrimiento sigue aquí, a mi lado. Y cada día me acompañará hasta que lo supere. Pero, ¿y si no lo supero nunca? ¿Y si el destino me tiene preparada una vida en la que no podré decir adiós a ninguno de mis seres queridos porque vivo en el otro lado del mundo? Tal vez no crea en el destino, tal vez no sea tarde para decir adiós. Quizás cuando un alma se va no se trata de recordar cómo se fue o cómo nos hizo sufrir su adiós, sino el camino que dejó atrás. Quizás ahora mismo tenga una cicatriz más, en forma de lágrima, con su silueta, la de su físico recuerdo. Tal vez ahora vivo entre cicatrices, todos lo hacemos. Cicatrices que jamás cesarán. Estoy segura de que jamás cesarán. Pero no es así como quiero recordarlos; quiero recordarlos como cuando me balanceaban en un columpio, como cuando me daban galletas a escondidas, como cuando me hacían reír hasta que sentía una urgencia de ir al baño, como cuando me regañaban por gritarle a mi hermana, como cuando me daban un abrazo y yo me dormía entre sus brazos. Quiero que sus almas queden tatuadas en la mía, quiero ser capaz de jamás olvidar sus voces, ni su olor. No quiero que se vayan, pero es demasiado tarde. No quiero cicatrices con sus nombres, quiero ser capaz de curarlas, y de recordarlas con una sonrisa. Quiero poder decirles adiós, quiero que me escuchen, quiero una última foto, quiero un último recuerdo válido para ambos, quiero que el tiempo deje de arrebatarme de las manos lo más importante para mi cuando estoy a punto de tocarlo. Y, por último, quiero poder amarles como si aún estuvieran aquí, sentirles, escuchar sus corazones aunque hace tiempo dejaran de latir, saber que estén donde estén, estarán bien.


'My mind is lost
We always knew this day was coming
And now it's more frightening than it's ever gonna be...

...I will always will be listening for your laughter and your tears'

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Merry Christmas

Candados que esconden amores eternos o quizá, solo rollos de una noche que se creían eternos. Pero nada es eterno, y menos el amor, la felicidad, ni nada que creas que te hace feliz o infeliz. Ahora mi alma está atrapada en algún sitio con candado, indecisa, ahogándose o tal vez quemándose entre palabras, miradas, sueños, que algún día existieron, y al siguiente desaparecieron.


Quedó destrozado. Más que destrozado quedó desgarrado y en tiras. Os preguntaréis el qué. Obviamente no hablo de otra cosa más que del candado que me protege del amor. Lo cogieron, me lo arrebataron, y entraron como si nada. Me enamoraron. Y como toda persona que enamora, destroza.
 En toda relación está 'el dejado y el dejador', como dice el libro 'El Teorema Katherine' (libro recomendado para superar rupturas). Yo soy la dejada. Me robaron la sonrisa durante un buen tiempo y ahora la estoy recuperando, intento no pensar en ello, seguir con mi vida porque es lo que es, MI vida. Lo único que no pueden arrebatarme. Madura, me digo. Es lo único que puedo hacer. Pasar página. Algunas personas lo tienen más fácil para olvidar a quienes han sido muy importantes para ellas. (A veces me pregunto si es que a lo mejor no han sido lo suficientemente importantes) Pero yo no soy así.  Me duele el doble, o el triple. Y luego lo supero. Después de un largo tiempo consigo entender que estoy perdiendo mi tiempo lamentándome por cosas que no van a volver jamás, por experiencias que me ayudan a crecer. No me arrepiento de nada. De lo único que me arrepiento es de no haberme dado cuenta antes. 
Y sí, veré fotos o tendré recuerdos y pensaré 'joder, esto no va a volver jamás'. Pero lo que te enseña el amor es que nunca puedes evitar el dolor. Siempre lo vas a sentir y luego, lo vas a superar.

He recuperado mi candado y no lo pienso perder en mucho tiempo.

¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo a todos mis seguidores! Que tengáis un 2015 que valga la pena enmarcar.

lunes, 21 de julio de 2014

Repost: frágil como una muñeca

Y mil gracias por darme esa oportunidad de ser rechazada, de romperme por dentro como si millones de cristales quebraran. Frágil como una muñeca de porcelana, esas que venden en cualquier tienda a la que tú no irías. Por eso no conoces mi estado, ni sabes como me siento ahora. Te crees fuerte, y quizás lo seas, pero por dentro no eres más que un barco de papel, porque sé que sabes que me has hecho daño, y que lo sientes mucho, pero yo no te perdonaré tan fácil. Las muñecas no sienten, no recuerdan, no olvidan, no lloran, no aman, no se estremecen al recordarte... Tampoco temen a la muerte, porque no mueren, se rompen en mil pedazos. Me siento una muñeca de porcelana frágil, que va a romperse dentro de poco.



Ojalá pudiera levantarme con amnesia, y olvidar todas estas pequeñas estúpidas cosas que me hacen sentir frágil.

martes, 8 de julio de 2014

Memorias de jóvenes enamorados

Sí, otra entrada que va de amor. Joder, el amor lo es todo. El amor es dolor, es felicidad, es cambio, esperanza, soledad, compañía, tristeza.



Y por fin lo he conocido. He conocido a la persona ideal para mi adolescencia. Sé que no nos vamos a casar, y a lo mejor algún día dejaremos de querernos, pero por ahora es la persona que me hace sentir bien siempre, me valora, no le importa que tenga veinte mil defectos. Sus ojos brillan cuando me ve y los míos 'laten' por él. La edad no importa.

Tal vez penséis que esto es una cursilada y que no merece la pena leerlo. Pero bueno, sólo estoy en mi blog escribiendo lo que siento, como siempre hago.

Creo que todas las chicas de entre 13 y 20 años nos infravaloramos, aunque sea alguna vez todas lo hemos hecho. Y esto, ¿por qué? Quizás porque no encontramos el amor de nuestra vida, o nuestro 'pequeño infinito', o porque no sabemos qué queremos hacer con nuestras vidas, porque el Selectivo decide por nosotros, porque estamos llenas de inseguridades y defectos que sólo vemos nosotras. Son cantidad de pequeños problemas de los que hacemos una bola enorme y hacen que seamos quienes somos.


Esta claro que todas quisiéramos un Augustus Waters y que nos diga cosas bonitas como que el mundo no sería nada sin nosotros, no somos conformistas. No queremos ser víctimas del dolor que provoca el amor, y por eso a veces estamos ciegas. ¿Ciegas de amor? Es el humo del cigarro que te impide ver al que se está estropeando los pulmones, la niebla que no te deja ver el fotogénico paisaje que tienes delante: el amor.

Menudo dilema el que se nos presenta. Cosas de adolescentes y jóvenes enamorados que algún día descubrirán que se pasaron más rato lamentándose por tonterías que disfrutando de la mejor etapa de sus vidas. Menudo dilema. Así somos, jóvenes encerrados y ciegos (de amor, claro).