Tal vez penséis que esto es una cursilada y que no merece la pena leerlo. Pero bueno, sólo estoy en mi blog escribiendo lo que siento, como siempre hago.
Creo que todas las chicas de entre 13 y 20 años nos infravaloramos, aunque sea alguna vez todas lo hemos hecho. Y esto, ¿por qué? Quizás porque no encontramos el amor de nuestra vida, o nuestro 'pequeño infinito', o porque no sabemos qué queremos hacer con nuestras vidas, porque el Selectivo decide por nosotros, porque estamos llenas de inseguridades y defectos que sólo vemos nosotras. Son cantidad de pequeños problemas de los que hacemos una bola enorme y hacen que seamos quienes somos.
Esta claro que todas quisiéramos un Augustus Waters y que nos diga cosas bonitas como que el mundo no sería nada sin nosotros, no somos conformistas. No queremos ser víctimas del dolor que provoca el amor, y por eso a veces estamos ciegas. ¿Ciegas de amor? Es el humo del cigarro que te impide ver al que se está estropeando los pulmones, la niebla que no te deja ver el fotogénico paisaje que tienes delante: el amor.
Menudo dilema el que se nos presenta. Cosas de adolescentes y jóvenes enamorados que algún día descubrirán que se pasaron más rato lamentándose por tonterías que disfrutando de la mejor etapa de sus vidas. Menudo dilema. Así somos, jóvenes encerrados y ciegos (de amor, claro).
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