viernes, 9 de diciembre de 2011

Without you.

Era su estilo de vida. Ser independiente, tener pocos amigos, sentirse vacía y poco acompañada... pero estaba acostumbrada. La pérdida de alguien importante le había destruido. Antes era distinta, solía sonreír.
Reía como si no hubiese un mañana. Sentía como si no hubiera sentido nunca. Pero siempre llega el final de algo. Ese 'algo' era su definición de compañero. Era su hermano, su mejor amigo, algo más que un familiar.
Desde que le perdió, no volvió a ser la misma, cambió, pero no reaccionó. Nadie entendía el por qué de sus acciones. Ahora fumaba y bebía, pero antes no solía hacerlo. Se sentaba en la parada del autobús a leer un libro, como no, sola.
Vida sin acompañantes. Era una tristeza especial llena de lágrimas que secar y un gran y bonito recuerdo que debía ser olvidado. Y pensar que todo fue culpa de una enfermedad sin cura.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

I should be crazy.

Loco corazón el mío que te eligió a ti. Hacía cosas sin pensar, de las que nunca me arrepentí. Loca de mí que me enamoré de tus ojos y de tu dulce risa. Dejaste huella en mi mente y el sonido de tu voz en mi corazón. Palabras que sabían a amaneceres tranquilos acompañada de alguien que nunca me dejaría sola. Verdades que se convirtieron en mentiras piadosas para que nunca dejase de ser feliz. Todo sirvió, porque ahora me mantengo feliz, enseñando la curva de mi sonrisa tonta.




viernes, 2 de diciembre de 2011

Cosas que suenan a triste.

Memorias que suenan a corazón roto. Perfume que suena a recuerdos olvidados y miradas perdidas. ¿Canciones que me hacen pensar en ti? No. Canciones que me recuerdan lo que un día fuimos. Tu pecho junto al mío, unidos por una cadena resistente, y tu mirada con la mía, unidas por dos corazones fuertes.
Éramos algo necesario para vivir. Pero no sé cuando, aquellos corazones fuertes y esa cadena resistente, decidieron separarse y seguir cada uno su camino, cada vez más débiles, cada vez más separados, cada vez más solos.



lunes, 28 de noviembre de 2011

Y se rompió la botella donde quedaron las palabras.

La botella donde solía guardar las palabras que me decía aquellos cálidos días de verano, días donde su romanticismo perduraba y sus palabras eran infinitas. Silencios que se extinguían cual piropo me repetía. Soñaba con eso, era mi sueño de día y mi vida de noche. Máscaras que protegían las mentiras que nunca me llego a decir, eran las mismas que protegían mi botella. Palabras sabor a miel y miradas color a playa. Éramos dos grandes soñadores, y juntos compartíamos los sueños.
Me guardé todas y cada una de las palabras que me dijo él, hasta que un día de otoño, escuché las mismas palabras, dirigidas a otra persona.

jueves, 24 de noviembre de 2011

En París, los días, noches y madrugadas son perfectas si estás tú.

Recuerdo aquellos tiempos, o quizás solo los sueño. Aparecías tú, a mi lado, dándome un poco de calor junto con tus suaves besos que rozaban mi frente. Momentos en los que sólo importabas tú. Cada mañana, me despertaba con tu olor, y cada noche, me dormía con tus besos y caricias. Las tardes frías, abrazada a ti, cogiéndonos de la mano por las silenciosas calles de París. Cada beso tuyo me inspiraba, y me hacía soñar despierta. Me hacías palpitar tan rápido, hasta llegar a la taquicardia. El tiempo se detenía cuando estaba contigo. Todo era eterno, y me hacía feliz.


Tumblr_lv0pwki3vp1qzjerfo1_1280_large